domingo, noviembre 27, 2022
REVISTA INTERNACIONAL DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS, MEDIACIÓN, NEGOCIACIÓN Y DIÁLOGO
PUBLICACIÓN TRIMESTRAL DEL INSTITUTO DE MEDIACIÓN DE MÉXICO

La polarización anclada

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  • Por Luz de Lourdes Angulo, Directora General del Instituto de Mediación de México.

El inicio del año 2022 trajo para México –extendiéndose a América Latina– la polarización en el ambiente, se palpa en las cansonas conferencias matutinas del presidente mexicano que, con su retórica virulenta, abunda día a día en temas que deben ser tratados tersamente y buscando siempre el encuentro de intereses. Pero no es así, resaltan las diferencias irreductibles.

El tono oficial no sólo en México, sino en algunos países del continente es la rudeza del diálogo y la confrontación, provocando con ello que las sociedades que la sufren se fragmenten y se profundice la división en los territorios. Entonces se ancla en la mente y el corazón de las personas un ancla perversa, que luego resulta titánico retirar y despejar.

La gobernabilidad exige cortesía, coaliciones, respeto a las diversas ideologías, es decir, que el interlocutor posea la habilidad de hacerse entender y expresarse clara y de manera prudente, cualidades de las que en México estamos faltos. El ambiente parece haberse emponzoñado y el lenguaje se tornó eléctrico y amenazadoramente relampagueante.

La ecuación es simple y ruinosa: a mayor polarización, mayores dificultades en lograr los consensos; por tanto, necesitamos cambiar el tono del discurso, necesitamos visibilizar los efectos y las consecuencias del enfrentamiento ideológico, en un espacio donde la pacificación no es la marca de la casa, donde la fragilidad del diálogo puede romperse en un abrir y cerrar de ojos. Donde las palabras se pueden convertir en saetas hirientes en vez de un bálsamo salvador.

La polarización debe ir decreciendo a medida que se pongan en práctica las habilidades para construir acuerdos con y para la ciudadanía, no solo en la política, sino en la economía, pues para construir confianza, los líderes latinoamericanos deben prestar oídos a quienes poseemos la fe y las herramientas para la generación de cohesión social. Esa pequeña minoría polinizadora, instalada hoy, en una imprudente humildad. [T]

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