sábado, septiembre 25, 2021
REVISTA INTERNACIONAL DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS, MEDIACIÓN, NEGOCIACIÓN Y DIÁLOGO
PUBLICACIÓN TRIMESTRAL DEL INSTITUTO DE MEDIACIÓN DE MÉXICO

Va de mentiras y silencios estruendosos

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  • Por GLORIA NOVEL MARTÍ,Directora de Proyectos, Consultoría Internacional en Gestión de Conflictos y Mediación, Diálogos y Soluciones Corporativas, S.L.

No nos cuentan la verdad. Nacemos, crecemos, envejecemos y morimos como pollos sin cabeza y, con suerte, habiendo aprendido algo. Pero nosotros, viviendo la vida como si fuera una gimkhana (1) y, muchas veces, sin entender este mundo extravagante.

Hay silencios cómplices y cobardes que matan, como apunté en mi anterior columna. Otros también. De estos quiero hablar hoy. Me inspira una conferencia que dio mi amiga Mireia Grossman (aprovecho para hacerle publicidad porque es extraordinaria) acerca del suelo pélvico, el clítoris y la sexualidad más allá de la edad. Nos contó algo que dejó con la boca abierta a muchas de las asistentes:

Señoras, la vagina sólo sirve para la procreación, tiene una sensibilidad reducida, es un órgano que se auto limpia a la perfección. Por lo tanto, no compren nada de lo que nos sugieren con el supuesto de que tenemos una especie de suciedad de género. ¡Agua amigas!, solamente agua, clara y abundante por fuera. Por dentro, dejen que la vagina haga su trabajo sin interferencias. No la distraigan con detergentes ni olores extraños ni toallitas impregnadas de Dios sabe qué (probablemente de petróleos y contaminantes) ¡Ah! un momento de atención especial sobre el gran y estruendoso silencio: el clítoris. Es un órgano que ha sido diseñado para dar placer a la mujer, en exclusiva. Los hombres tienen un tres en uno: procreación, sistema urinario y placer. Las mujeres, tenemos diversificación, una abundancia de posibilidades y además, un órgano para disfrutar la sexualidad.

Esto nos lo escondieron. Esto explica las ablaciones, la obligación de velos, las prohibiciones, la pérdida del apellido propio al casarse para adoptar el de la otra familia que es la del marido para indicar que somos de su propiedad. Los miedos y la necesidad de control. También explica esta atribución bíblica del mal procedente de los tiempos de Eva, quien por cierto no tuvo la oportunidad de elegir a su compañero, que solo le ofrecía una manzana para compartir. Yo creía que el mal tenía otras caras… y no una pinche manzana.

Siguiendo con nuestro amigo el clítoris, sepan que es mucho más que lo que se ve a primera vista, que sólo es la punta de un iceberg (a los mediadores les sonará este concepto y lo que significa en cuanto a magnitud, importancia y alcance). Es un órgano fascinante. Según Grossman, Los orgasmos vaginales no existen, los orgasmos son siempre clitoridianos que, por la cercanía con la vagina (por la zona que no es visible), pueden crear confusión con respecto a su procedencia.

Por lo tanto, fuera esos condicionantes de que la penetración es lo más de lo más. Así que hombres, descansen por favor, relájense y disfruten de lo que hay. Mujeres, dejen de buscar el orgasmo vaginal para sentirse plenas y aprobadas por las normas establecidas por otros. Siéntanse felices con compartir placer y autorresponsabilidad, porque las mujeres no estamos al servicio del placer del hombre. Cada uno que organice su salud sexual y su placer, porque cuanto mayor sea éste, más a compartir. ¡Ah! rompiendo esquemas ¿verdad? Me encanta. Porque me gusta la verdad así simple y llana.

¿Y cómo las mujeres no sabemos esto? ¿Cómo no conocemos ni nuestro cuerpo? ¿Como no lo explicamos a nuestras hijas e hijos? ¿Cómo nos pasamos la vida permitiendo la cultura falocéntrica sin chistar, sabiendo que nos mata las relaciones y el buen vivir? Es más, hay mujeres defensoras de estos paradigmas que son de lo más radical. Digo yo que debe ser el síndrome de Estocolmo o quizás porque si se suman al poderoso cumplen la ilusión de sentirse caballo ganador. Digo yo, solamente porque quiero comprenderlas.

Y siguiendo con estos silencios estruendosos sobre las hermosas cualidades de nuestros cuerpos, ¿Cómo es que los hombres tampoco conocen estas realidades? Algunos si deben tener algún conocimiento de especie para actuar tan generalizadamente con los elementos de control que tienen a su alcance y desde todas las instancias. Quizás por esto, cuando una mujer es violada, hay jueces (demasiados) que dicen que no aprecian indicios de sufrimiento ni resistencia (una mujer creíble es la que muere por su pureza) y justifican los comportamientos del agresor. Las manadas, una nueva especie de animal-hombre depredador, que ahora se ha hecho visible, saben mucho de este hacer judicial y sus víctimas también.

Estoy sorprendida.

La verdad es que mi intención no era hablar del clítoris, ni de la vagina. No es mi hábito. Como tampoco hablo de la nariz, los pies o las manos, con la falta que nos hacen y lo que nos ayudan en los abrazos. En realidad, quería hablar de política, de los políticos y otras malas hierbas. Me pregunto qué hilo conductor me ha llevado a hablar de mi amiga la vagina y sus entornos.

Y vuelvo al principio y lo entiendo: La cosa va de mentiras y silencios estruendosos, de esos que matan. De eso quería hablar. Pues continuaremos hablando del gobierno. Y del desgobierno, que, por cierto, como decimos por aquí con sorna, esto tampoco es culpa del Covid-19. [T]

REFERENCIAS:

  • Conjunto de pruebas de destreza o de ingenio que se realiza por equipos a lo largo de un recorrido normalmente al aire libre, DLE (Real Academia Española).

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